Antes de una cremación, la ropa, joyas y otros materiales se quitan del cuerpo y se entregan a la familia. Incluso, los dispositivos médicos, como un marcapasos, también se extraen.

Todas las cremaciones se realizan individualmente. Durante el proceso, el cuerpo se coloca en una cámara y se expone a temperaturas extremas (hasta 982 grados centígrados), dejando solo cenizas. El proceso generalmente toma entre 1 y 3 horas dependiendo del tamaño del cadáver.

Después de este procedimiento, se requiere un período de enfriamiento antes de poder manejar los restos. A menos que se especifique lo contrario, los restos se colocan en una urna (u otro contenedor) y se devuelven a la familia.

Ventajas de un proceso de cremación

  • Es más eficiente que los entierros tradicionales y el proceso se hace en un periodo de tiempo más corto después de la muerte.
  • Los restos cremados se mueven más fácilmente, en caso de que la familia del fallecido se reubique.
  • El procedimiento permite un almacenamiento más personalizado que un entierro tradicional.

Artículo creado con información de lhlic.com.